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jueves, 28 de mayo de 2015

Jueves de clásicos: Los diarios de Adán y Eva

Titulo: Los diarios de Adán y Eva (y similares)
Titulo original: The Diaries Of Adam And Eve
Autor: Mark Twain
Genero: Narrativa
Reseña:

Con su ingenio y encanto habituales, Mark Twain (1835 - 1910), uno de los más grandes escritores de nuestro tiempo, nos presenta la historia del Jardín del Edén. He aquí los divertidos y amenos diarios de Adán, el padre legendario, y Eva, la madre de la raza humana. Las relaciones entre el sexo femenino y el masculino ¿han sido siempre las mismas? Twain nos responde a esta pregunta presentándonos a nuestro padre Adán constantemente importunado por la curiosidad de su compañera hembra que, con su naturaleza inquisitiva y su practicidad y sagaz modo de ver cuanto le rodea, pone e impone nombre a todos los lugares, seres y animales del jardín. Es Eva quien "descubre" (antes que su compañero) no sólo el fuego o el humo, sino también sentimientos tan universales como el amor, el dolor y la belleza de las cosas... También, claro está, el amor y la atracción hacia su gandul y a veces tosco compañero que no tiene otro remedio que llegar a una única y posible conclusión: "allí donde estaba ella, estaba el paraíso".Twain nos rememora así el conmovedor y secular mito del paraíso o jardín del Edén, utilizando de modo magistral el humor, el sarcasmo, la inteligencia incisiva y unos sutiles toques de patetismo para mostrarnos las ancestrales debilidades y modos de ser de la naturaleza humana.


Mark Twain es un autor al que le tengo cariño, y siempre quiero leer más obras suyas.

Me crucé con este libro, y como todo el mundo coincidía en lo adorable que es, decidí que tenía que leerlo. Y me encantó.

Es una historia muy corta, en la que teóricamente Twain traduce los diarios de Adán y Eva. ESOS Adán y Eva.

No esperen nada remotamente religioso en este libro, de eso no hay nada. Sino que van a encontrarse con mucho sentido del humor, una dosis tremenda de ingenuidad y ternura, y un mensaje precioso sobre la vida en pareja o, por supuesto, el matrimonio.

Muy emocionante, de hecho. *Meli lagrimea porque es una llorona de aquellas*

Se divide en dos... tres partes, primero nos sumergimos en la visión de Adán.

Su narración comienza con la llegada de Eva, que viene a perturbar su paz. El mundo es demasiado nuevo, él no está seguro de cómo funciona nada, se guía por instinto y es feliz, hasta que esa cosa que no deja de hablar y perseguirlo llega a su vida. Y él meta que no sabe qué es.

Por suerte, ella si bien no sabe qué es cada cosa, sí sabe a qué se parece cada cosa, y lo ayuda a ponerle a todo un nombre. Es ingenioso y gracioso.

"Continúa atribuyéndole nombres a las cosas que no los necesitan y que no vienen cuando se las llama"

Me gustó mucho más la parte de Adán. Es tierno de una forma primitiva, tosca pero autentica. Te roba carcajadas y sonrisas, y te hace emocionar también.

A pesar de ser el primer hombre y no saber a qué se parecen las cosas, se esfuerza por usar palabras impresionantes (para impresionar a Eva, obviamente) y es un hombre inteligente, así que está constantemente haciendo experimentos y estudiando las cosas.

Por ejemplo, cuando Eva llega con lo que él cree que es un pez (Caín, era Caín) se rompe la cabeza durante años para saber qué animal es ese tan raro.


"Se nos parece de alguna manera, y debe haber una relación. Eso es lo que ella piensa, pero es un error, a mi entender. La diferencia de tamaño lleva a la conclusión de que se trata de una nueva y diferente clase de animal, quizás un pez, aunque cuando lo puse en el agua para comprobarlo se hundió, y ella se sumergió y lo rescató antes de que el experimento nos diera la oportunidad de aclarar la cuestión. Sigo pensando que es un pez, pero ella es indiferente a lo que sea, y no me dejará volverlo a intentar. No lo entiendo. La llegada de la criatura parece haberla cambiado totalmente y la ha vuelto poco razonable acerca de los experimentos. Ella piensa más en la criatura que en otros animales, pero no es capaz de explicar por qué. Su mente está desordenada; todo lo demuestra. A veces lleva al pez en sus brazos en mitad de la noche, cuando se queja y quiere ir al agua. En esos momentos, el agua sale de los agujeros por los que mira, y luego golpea ligeramente al pez en la espalda y produce sonidos suaves con su boca para calmarlo, y muestra pena y diligencia de cien maneras distintas. Nunca la había visto hacer eso con ningún otro pez, lo cual me perturba enormemente."
Es infinitamente tierno y aún más gracioso. Juro que moría de risa con esa parte, no puede ser más genial.

A pesar de su reticencia, él quiere a Eva y eso te toca el alma.

La segunda parte está narrada por ella, por suerte con intervenciones de Adán, porque es bastante pesada. Juzguénme si quieren, pero ella filosofa demasiado, usa demasiadas palabras, habla DEMASIADÍSIMO, y si bien mientras leía a Adán algunas cosas me resultaban levemente machistas, la Eva de Twain es un poco insoportable.

"Cuando vi que podía hablar, sentí un nuevo interés por él, pues me encanta hablar; hablo todo el día, y también en sueños, y soy muy interesante, pero si tuviera a otro a quien hablarle sería dos veces interesante, y nunca me detendría, si fuera preciso."

También tiene esa ingenuidad rústica y linda que tiene Adán, por ejemplo, está re preocupada porque cree que colgaron mal la luna y alguien se la llevó, y obviamente no van a devolverla porque ¿quién querría devolver algo tan hermoso? Pero, si digo que me llegó de la misma forma que su esposo, miento.

Aunque tiene reflexiones tan ciertas y conmovedoras como la vida misma:


"Me ama tanto como puede; yo lo amo con toda la fuerza de mi apasionada naturaleza, y esto, creo, es propio de mi juventud y de mi sexo. Si me pregunto por qué lo amo, encuentro que no lo sé, y en realidad no me importa; de modo que supongo que este tipo de amor no es un producto del razonamiento ni de las estadísticas, como el amor por los reptiles y los animales. Creo que debe ser así.(...)Él es fuerte y hermoso, y lo amo por eso, y lo admiro y estoy orgullosa de él, pero lo amaría sin esas cualidades. Si fuera poco agraciado, igual lo amaría; si fuera un despojo, igual lo amaría; y trabajaría para él, y me agotaría por él, y rezaría por él, y me quedaría a su lado hasta la muerte.
  Sí, creo que lo amo simplemente porque es mío y es masculino. No hay otra razón, supongo. De modo que pienso que es como dije al principio: que esta clase de amor no es producto de razonamientos ni estadísticas. Sólo llega —nadie sabe de dónde— y no puede explicarse. Tampoco es necesario que lo haga."
Pocas veces en mi vida leí una descripción tan precisa del amor. Me encanta.

La historia es completa, pero completamente, adorable. Te hace sonreír, morir de ternura y lagrimear de emoción.

Ameno, gracioso y realmente corto. Un librito precioso.

1 comentario:

  1. Hola Meli!
    AAAAAAH y yo sigo sin leer a Twain. Definitivamente tengo que remediarlo y comprarme varios clásicos que debo leer.
    Capaz que hacerlos así a Adán y Eva es medio esteriotiparlos un toque pero me intriga y quiero leerlos.

    Que andes bien.

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