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lunes, 5 de marzo de 2018

El único recuerdo de Flora Banks de Emily Barr



Título: El único recuerdo de Flora Banks Título original: The One Memory of Flora Banks
Autor: Emily Barr Editorial: Salamandra Genero: Realismo, drama

Este libro fue una muy grata sorpresa y uno de mis favoritos en lo que va del año.

Desde que le quitaron un tumor de su cerebro, Flora es incapaz de recordar más allá de los diez años. Su memoria es capaz de mantenerse estable solo por un par de horas, y luego simplemente se reinicia creándole temor y confusión. Por esta razón, sus brazos están cubiertos de recordatorios indispensables, su vida se reduce a notas desperdigadas por todos lados y necesita leer varias veces al día un cuaderno que la pone al tanto de su operación y las consecuencias subsiguientes. 

Por supuesto, una vida normal queda descartada. Vive con sus padres sobreprotectores y está perfectamente a gusto con la idea de pasar el resto de su vida en la seguridad de su hogar y ceno familiar. Hasta que...

En una fiesta de despedida, el ex novio de su mejor amiga Paige, Drake, la besa. ¡Y Flora recuerda ese beso! Es lo único, lo único que es capaz de recordar luego de su operación y está completamente segura de que si se aferra a Drake, será capaz de curarse.

El problema, es que él se marcha a estudiar al Ártico. Sin embargo, no pierden contacto, se comunican vía e-mail y su relación no deja de prosperar, al punto que -aprovechando que sus padres deben marcharse a París ya que su hermano mayor está muy enfermo- Flora está segura de que Drake le ha pedido que vaya a buscarlo. ¡Y ella está lista para la aventura!

No sabía de qué se trataba este libro, la contraportada dice poco y no había leído muchas reseñas ni comentarios sobre él, así que me aventuré casi a ciegas y fue genial.

Me gustó mucho tanto el trastorno de Flora, que es uno real, tremendo y con poca representación (yo lo único que conozco es la peli de Adam Sandler y Drew Barrymore, Cincuenta primeras citas/Como si fuera la primera vez, que dicho sea de paso me gusta muchísimo), y el trabajo que hace la autora con él. Está muy, muy bien planteado, es realista y terrible.

Es importante aclarar que esta no es una historia superficial de amor. No es una historia rosa de minita hueca sale en busca de pibito con consecuencias nefastas, pero viven felices por siempre y melaza. He visto que muchos prejuzgan a esta hermosa, HERMOSA, novela de esa forma y me desespera.

El único recuerdo de Flora Banks es una historia de autosuperación y amor propio. Que te invita a desafiar tus limites, tanto los impuestos por uno mismo como los que nos pone el entorno. No un romance. 

Flora es una adolescente de casi dieciocho años, atrapada en la cabeza de una nena de diez años. Cuando descubre su verdadera edad, intenta actuar según sus instintos (también he visto críticas sobre esto. Y me parece que son demasiado duros. Deben entender que por más que mentalmente no vaya más allá de los diez años, intelectual y físicamente es una adulta, por lo tanto sí, es un personaje contradictorio a veces, en eso consiste su trastorno), pero no siempre lo logra. A veces es infantil, a veces es torpe e imprudente, porque no ha absorbido los patrones de conducta comunes de un adolescente, porque cada pocas horas vuelve a creer que es una niña.

Y sí, a veces es chocante.

Creo que la autora hizo un trabajo hermoso con Flora, es totalmente realista, es muy crudo leerla pero también muy emocionante. Cada vez que ella se siente orgullosa de las cosas que logra, incluso teniendo un lapso de memoria de tres horas, te sentís orgulloso a la par. Y es muy, muy genuina la forma en la que aprecia y redescubre al mundo. Te da un par de lecciones que te deja boqueando como pez fuera del agua ante tanta certeza e incluso belleza.

La narración es sencilla, es un libro de lectura muy ágil, pero lleno de poesía. Les juro que terminé con el corazón pidiéndome a gritos ir al Ártico, de la manera tan pura y satisfactoria en la que este libro cuenta las cosas, transmite emociones. Te deja con calorcito interno y sonriendo.

Para poder meternos dentro de la cabeza de Flora -experiencia de la que no se sale inmune, porque aunque sea una lectura simple no es fácil- Emily utiliza recursos narrativos que enriquecen muchísimo la historia, como reiteraciones constantes, que le dan un hiperrealismo tremendo. Flora cada tres horas aprende de vuelta los últimos siete años de su vida, obvio que va a haber reiteraciones y la autora las utiliza en su justa medida, para que sea un recurso insistente pero no pesado ni, valga la redundancia, reiterativo. Me gustó mucho que hiciera esto, le da una dimensión real y desgarradora.

Desgarradora es una palabra que le va bien a este libro, pero también empoderante, pero también valiente. Sí, la situación de Flora es inevitable y muy, muy injusta (porque su familia no lidia de manera muy sana con ella), pero ella es fuerte, ella aunque olvida tiene un espíritu indomable, un ángel de la guarda cuya última voluntad es que Flora sea libre y feliz en la vida y hace todo para conseguirlo, y una mejor amiga que no piensa sacarle nunca el cuerpo de encima.

No crean que uno la pasa 100% bien leyendo, constantemente ves todo lo que puede (y estás seguro que va a) salir mal. Pero es tan gratificante, tan positivo y tan heartwarming, que vale la pena.

Realmente es una novela hermosa, emocionante, digna. No dejen pasar la oportunidad de leerla. 

3 comentarios:

  1. Hola!
    En esta ocasión no me ha llamado el libro, pero gracias por la reseña.
    Un saludo!

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  2. No habíamos oído hablar mucho de este libro y la verdad es que nos ha llamado la atención.

    ¡Un saludo!

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  3. Hola Meli!
    Creo que te conté en los últimos favoritos que me llamó Flora cuando salió en inglés aunque me hacía ruido que saliera a perseguir al pibe con sus pérdidas de memoria, suena horrible puesto así pero era la impresión que me daba. Aún así me llamaba la atención y tenía ganas de leerlo.
    Me encantó tu reseña, me lo pintaste tierno y fuerte a la vez y quiero conocer a Flora y acompañarla en su viaje ahora. A ver cuándo lo cuelo entre mis lecturas!

    Que andes bien.

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