lunes, 20 de octubre de 2014

We Have Always Lived in the Castle

Titulo: We Have Always Lived in the Castle
Titulo en español: Siempre hemos vivido en el castillo
Autor: Shirley Jackson
Genero: suspenso, drama
Reseña:

«Me llamo Mary Katherine Blackwood. Tengo dieciocho años y vivo con mi hermana Constance. A menudo pienso que con un poco de suerte podría haber sido una mujer lobo, porque mis dedos medio y anular son igual de largos, pero he tenido que contentarme con lo que soy. No me gusta lavarme, ni los perros, ni el ruido. Me gusta mi hermana Constance, y Ricardo Plantagenet, y la Amanita phalloides, la oronja mortal. El resto de mi familia ha muerto.» Con estas palabras se presenta Merricat, la protagonista de Siempre hemos vivido en el castillo, que lleva una vida solitaria en una gran casa apartada del pueblo. Allí pasa las horas recluida con su bella hermana mayor y su anciano tío Julian, que va en silla de ruedas y escribe y reescribe sus memorias. La buena cocina, la jardinería y el gato Jonas concentran la atención de las jóvenes. En el hogar de los Blackwood los días discurrirían apacibles si no fuera porque los otros miembros de la familia murieron envenenados allí mismo, en el comedor, seis años atrás.


Me crucé de casualidad con este libro y se me hizo agua la boca, se me antojó que sería muy creepy y entretenido, así que no paré hasta conseguirlo y leerlo.

Honestamente, cumplió con lo que prometía, pero esperaba otra cosa. Esto no significa que no me haya gustado, sino que me creé falsas e infundadas expectativas que por supuesto no pudo cumplir, porque no existían más allá de mi fantasía.

We Have Always Lived in the Castle, nos narra la historia de los Blackwood, una familia rota que ha sido víctima de la desgracia cuando unos cuantos años antes de que comience el libro, gran parte de sus miembros murieron envenenados. Desde entonces los sobrevivientes: la frágil Constance, el anciano tío Julian y la rebelde Merricat, viven aislados en su mansión, a salvo de las miradas acusadoras del pueblo y de la crueldad de sus habitantes. No tienen más contacto con el mundo exterior que los pequeños viajes semanales hasta el mercado que hace Merricat y las esporádicas visitas de una vecina mitad altruista, mitad chismosa. Hasta una tarde en la que su codicioso primo Charles llega para quedarse y pone patas para arriba la vida de estos ermitaños, arrastrándolos a una desgracia peor que la que estaban viviendo.

La historia es liviana y se lee más bien rápido, aunque los sucesos que narra no tienen nada de livianos. Sostienen el peso de la crueldad humana, de los prejuicios y de la fragilidad de nuestra mente. Sobre todo esto último, si tuviera que elegir un tema para relacionar el libro sería ese: lo frágil e increíble que la mente humana es, lo simple que puede romperse el delgadísimo hilo del que cuelga la cordura. Es una historia enfermiza en varios aspectos y no nos deja con un sentimiento tranquilizador, ni siquiera con la inquietud morbosa de una historia de terror, sino con una suerte de angustia asfixiante, porque lo que cuenta es demasiado espantoso y demasiado real.

Está narrada por Mary Katherine, más conocida como Merricat, y es esto lo que hace la historia liviana y le da aires de fantasía. Porque aunque Merricat tiene dieciocho años, es muy sencillo olvidarlo ya que habla, divaga y actúa como una niña de por lo menos ocho. Esto fue lo primero en desconcertarme, y es una de las cosas que me perturbó de la historia, porque esa falta de madurez tan grande nunca es buen presagio en un personaje. Te da la pauta de que hay algo enfermizo con los Blackwood, en especial con Merricat, a quien tranquiliza imaginar a sus vecinos muertos y sueña con vivir en la luna con su caballo volador. Desde el comienzo notamos un desequilibrio psicológico importante, y no sabemos si siempre fue así o si la tragedia la sumió en esa mentalidad de niña eterna.

Curiosa e inolvidable sin duda, pero algo en ella me hacía ruido (además de todo lo mencionado anteriormente), hasta que leí un pasaje y tuve una epifanía. No se las voy a compartir porque sería un spoiler, y aunque los insto a no sacar deducciones apresuradas, les cuento que en ese momento mi cabeza hizo click y descubrí la verdad de este curioso, curiosísimo personaje:

Además de ser una solución súper práctica la que encontró, la pinta entera

De personajes interesantes y peculiares la historia está colmada, y aunque ninguno iguala a Merricat, con sus amuletos para mantener a la desgracia alejada y sus palabras mágicas, vale la pena detenernos en ellos.

Está la trágica y dulce Constance, acusada de asesinar a su familia, señalada por toda la ciudad. Un personaje tan enfermo como su hermana menor. Es por quien se recluyen y aunque algo en ella quiere liberarse, salir, llevar una vida normal, el miedo al afuera es más fuerte. Es muy grande el daño que la sociedad le ha causado, más allá de lo que ella pudo haber hecho, y eso le da una fragilidad y una tristeza tangible. También es demasiado infantil para su edad, pero de una forma diferente a la de Merricat, es más madura, pero aun así me sorprendió descubrir que tenía casi treinta años.

Hay una escena en la que la crueldad de la gente se hace sólida y me impresionó por completo. Es desesperante, te da la sensación de que las pobres hermanas están atrapadas en un rito salvaje. Es cruel y primitivo. Completamente perturbador y triste, y feo. Fue una de las cosas que más me impresionó de la historia entera y ya que es en relación a los prejuicios que el pueblo se ha forjado sobre la mayor de las Blackwood, me pareció pertinente acotarlo. Sobre todo porque Constance muestra en ese momento su gran fragilidad, es una niña más que nunca y deja en evidencia cuánto la han dañado.

Por último, el tío Julian, él sobrevivió al veneno pero no quedó muy bien, perdió a su esposa, a su hermano, a su cuñada y su sobrino, también quedó lisiado y fue duramente escrutado por la policía, los jueces, periodistas y por supuesto, la opinión pública. Su misión en la vida parece haberse vuelto recordar aquel día, asentar lo que pasó, por eso siempre lleva una serie de notas y está escribiendo sus memorias. El problema es que tampoco tiene una gran estabilidad mental y algunos días simplemente olvida la tragedia. Cree que su hermano está vivo, confunde a Constance con su esposa. Es bastante triste.

Leí que se considera a Shirley Jackson una maestra del suspenso psicológico, y creo que esta, su última novela, es el ejemplo innegable de ello.

Es una historia realmente enfermiza, con muchas cosas implícitas que giran en torno a la locura, a la inestabilidad mental/psicológica/emocional, cosas que nos hacen retorcer del disgusto, no solo por el destino de las Blackwood sino porque es algo que puede pasarle a cualquiera.

Termina siendo, más allá de lo extraño, de la nostalgia, de la tragedia y de lo creepy, triste, muy triste y eso es peor que cualquier libro de terror que pueda existir.

Una historia sobre la miseria humana disfrazada de cuento para niños. No puedo recomendarla sin miramientos, porque dudo que sea para todo el mundo y ya especifiqué que no deja una sensación agradable al final, pero es sin dudas muy interesante y diferente, por lo que a todo aquel que sienta curiosidad por ella, le digo que ni lo piense y la lea.



"Merricat, said Connie, would you like a cup of tea? 
Oh, no, said Merricat, you'll poison me. 
Merricat, said Connie, would you like to go to sleep? 
Down in the boneyard ten feet deep!" 


¡FELICES 12 NOCHES DE HALLOWEEN! :D

7 comentarios :

  1. Hola! Por la portada pensé que era una novela gráfica, pero al seguir leyendo noté que no(? Realmente lo pintás bastante enfermo al libro. Soy de esas personas que se pone triste con la crueldad de los reportajes del noticiero, así que creo que si leyera este libro, me afectaría bastante (por lo que contás). Parece interesante, pero soy muy cagona como para pensar en darle una oportunidad(? Un beso!

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  2. Hola Meli.
    No puede ser más genial la cita del final.
    Viste cuando leí que toda la familia se había muerto envenenada y mi único pensamiento fue: "Mortal!"... bueno así.
    La gente desequilibrada me puede, así que siempre trato de leer libros o ver pelis con personajes así. Merricat suena como un personaje genial. Así que me lo apunto ya y me pongo a buscarlo porque quiero leerlo.

    Que andes bien.

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  3. Me gusta me gusta. He oído buenas cosas de ella!

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  4. Mmmm no sé. Muy bueno que hayas puesto que la historia no es para todos, porque sin duda, me da curiosidad, pero estas historias me afectan mucho. Igual creo que me lo voy a conseguir y ver que onda.
    Algo que quería acotar cuando leía la reseña. Los pueblos, las familias, todos, muchas veces crean un mecanismo de defensa que es parecido al chivo expiatorio. Todo nos sucedió por él. Ese fue uno de los mecanismo que más sucedió en la caza de brujas. Me hizo recordar un poco a eso...
    Y después... no sé, es un libro que creo que mientras lo lea, lo voy a analizar un poco, a pesar de que no se deba, mi veta de terapeuta siempre sale con los libros xD

    En fiiin! Nos vemoos!

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  5. Muy interesante la reseña! Me llamó muchísimo la atención. En lo personal me encantan las historias que hablan de la miseria humana, más si muestran una realidad cruel. No sé por qué pero esas historias son las que más me llegan. La reseña me hizo acordar a esos relatos donde no sabés si el "monstruo" son las personas enfermas o si es la sociedad que los recluye. Muchas gracias por la recomendación, lo voy a buscar =D! Saludos ^.^

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    1. P.D.: Hace poco vi una película basada en un libro de esta autora (The Haunting), y ahora que recuerdo (luego de volver a buscar en google), me había llamado la atención porque decía que fue la que inspiró la literatura de Stephen King! Supongo que debe ser buena entonces, y ahora me dio más ganas de leerla! ^.^

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  6. Me encaaaaaanta la portada, es tan tétrica. ¡Me gustó muchīsimo tu reseña, espero darle una oportunidad pronto!

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