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lunes, 18 de diciembre de 2017

Una canción para Lya de George R.R. Martin


Título: Una canción para Lya Título original: A Song for Lya
Autor: George R.R. Martin Editorial: Plaza & Janés Genero: Ciencia ficción, antología

Una canción para Lya es una antología de George R.R. Martin, autor de Juego de tronos, que reúne nueve relatos de ciencia ficción.

George escribió todos estos relatos a principios de los setenta, y muchos de ellos fueron premiados por los mayores exponentes del género. Sin ir más lejos, Una canción para Lya, que es una novela breve, ganó un premio Hugo.

Hacía bastante que quería leer algo de este autor fuera de su saga más famosa, que si bien me gusta, me resulta algo densa, y esta antología fue una opción perfecta. La adoré y escaló rápidamente a mi estante de libros favoritos.

La prosa de Martin es sencilla y poco pretenciosa, pero hermosa. Es impactante y poética, muy épica. Crea escenas que son poesía pura, muy hermosas e impactantes, pero sin necesidad de puntillas ni de irse por las ramas. Su pluma logra conmoverme a un nivel muy interior, toca en mí fibras primitivas. Me encanta. Sabe lo que hace, sabe contar historias, y queda claro que lo sabe desde siempre.

Me gustó especialmente como mediante la ciencia ficción el autor expone y medita sobre los mayores miedos, vulnerabilidades y todo aquello que hace al humano, humano. Son cuentos muy profundos, entretenidos y llevaderos, pero con un costado existencial que es muy interesante. Te deja pensando, te remueve las emociones, y te provoca todo tipo de sentimientos. Pero también hay una cuota amplia de cinismo, algo de sarcasmo, y mucho sentido del humor. Es muy, muy bueno.

Hagamos un pequeño recorrido por los relatos:

La neblina se pone por la mañana, en este relato viajamos a un planeta cubierto de niebla, en el que unos misteriosos espectros devoran a los humanos que se aventuran en sus tierras. Es un cuento muy estético y nostálgico, lleno de poesía, que crítica la forma en la que el escepticismo mata la magia de la vida. Fue uno de mis favoritos.

"-En mi universo no hay cabida para las preguntas sin respuesta.-Entonces debe vivir en un universo muy opaco, doctor."

Por un solo ayer, otro favorito por aquí. Nuestro mundo fue devastado y en las afueras de lo que alguna vez fue la civilización, se alza una pequeña comunidad de humanos, cuyo único entretenimiento es un rockero que les brinda nostálgicos conciertos cada noche. En sus canciones, él llora a su gran amor quien pereció en el apocalipsis. Pero mediante una droga médica, que ya se le está acabando, puede volver a vivir, literalmente, sus recuerdos, y eso es lo único que lo mantiene en pie.

Es un cuento bellísimo y emocionante (lo escribo con los ojos un poquito pesados al recordarlo), muy crudo y doloroso, que demuestra que tu mundo puede terminarse, incluso si sobrevivís al fin del mundo. Terrible. Hermoso.

"Tal vez las cosas eran demasiado buenas en los viejos tiempos. O tal vez es demasiado romántico para su propio bien. Tal vez amó con más fuerza que los demás. Solo sé que su mañana soñado es su ayer, y el mío no". 

Ni las llamas multicolor de un anillo estelar, este cuento es complejo y el más existencialista de todos. En él, un equipo espacial lleva mucho tiempo en el antiespacio, literalmente contemplando la Nada y el protagonista comienza a debatirse, a desesperarse, cuanto más observa el vacío. Por ahí no tiene tan buen ritmo como los anteriores, pero sí una reflexión interesante y una dosis de God complex que te hace sonreír.

"Lo que sea que tengamos, lo que sea que creamos, da igual. Nada importa, salvo el vacío que está allá afuera. Eso es real. Eso es eterno. Nosotros solo existimos por un breve e insignificante momento, y nada tiene sentido. Pero ya llegará el momento en el que estemos allá afuera, sollozando en un mar de noche interminable (...). Es la realidad, tal vez ya estamos muertos y esto es el infierno".

Una canción para Lya, dos telepatas son designados a un antiguo planeta con una raza muy similar pero menos avanzada que la humana, para averiguar por qué tantos humanos se están uniendo a la ridícula y suicida religión de los locales.

Es una historia predecible a nivel argumental, pero un estudio muy interesante y sentido sobre los deseos humanos, aquellos más básicos y primitivos. Me costó leerlo, pero aún así me gustó mucho. Tiene muchas reflexiones muy ciertas, que desnudan a la humanidad por completo.

"Se trata de un miedo primario. Todos los humanos están solos para siempre, pero no quieren estarlo. Siempre hay una búsqueda, un intento de comunicarse, de llegar a otros a través del vacío".

El héroe, esta historia es breve y terrible. Es sobre un militar que planea su retiro. No voy a decirles más porque realmente es muy, muy cortito, pero te deja con un agujero en el corazón y muerto de ansiedad. Es excelente y tremendo, critica tantas cosas que ni siquiera me voy a animar a enumerárselas. Favorito.

Y siete veces digo: al hombre no matarás, este relato es largo, unas sesenta o setenta páginas, y no pude pasar de las primeras diez. Tenía cosas excelentes, que disfrutaba mucho (la creación del mundo, espectacular), pero no eran suficientes. No compensaban que la trama militar no me atrapaba para nada. En una semana no avancé más que eso, y decidí saltarlo y seguir adelante.

Sin embargo, me guardo de calificarlo porque no lo leí completo, y los animo a leerlo, ya que si bien a mí no me atrapó, tenía cosas muy buenas y no dudo que esté a la altura de todos los demás que componen la antología.

Esa otra clase de soledad, hola cuarto favorito. Este relato nos lleva a una estación espacial a años luz de Plutón, en donde desde hace cuatro años un hombre vive solo, ayudando a las naves a cruzar un agujero negro. Su relevo está a punto de llegar, y si bien no puede con su soledad y desea regresar, en la Tierra solo lo espera su corazón roto, del que huyó hace mucho tiempo.

¡Qué cuento más hermoso y terrible! Es poesía pura, tiene algunas de las escenas más hermosas de la antología, y las reflexiones de George sobre la soledad son muy emotivas, de hecho, de vuelta comienzo a sentir los ojos pesados mientras lo recuerdo. Increíble. Muy hermoso. Te transmite todo lo que tiene que transmitirte.

Y tiene el plot twist más duro de todo el libro.

Impecable es decir poco.

"Oh, sí. A veces es doloroso estar solo entre las estrellas. Pero duele más estar solo en una fiesta. Duele mucho, mucho más".

La presentación, otro favorito por acá. Mientras por dentro se lamenta de su gloria perdida, un tripulante que conquistó las estrellas, nos lleva por un viaje interestelar cuando le realiza una presentación a un grupo de señoras frívolas y ricas, con la esperanza de que financien nuevas expediciones.

Esto es una crítica a tantas cosas -como la meritocracia- que es casi delicioso, y te sopapea con la frialdad de la realidad práctica, gubernamental y burocrática, sea en el futuro que sea.

No todos soñamos con las estrellas, pero no por eso encontramos menos palos en la rueda en el mundo en el que vivimos.

"En este preciso instante, estas cuatro frágiles naves están cumpliendo el destino de nuestra especie y haciendo realidad un anhelo tan antiguo como la humanidad misma. Están dándonos las estrellas".

La negra oscuridad de los túneles, la vida en la Tierra se extinguió por causas radiactivas y nucleares, y los únicos humanos que sobrevivieron fueron los de una colonia en la Luna, que se ha ido debilitando generación tras generación. Quinientos años después regresan a la Tierra para explorarla, pero... no es posible que la raza humana haya sobrevivido, ¿no?

Este relato es muy corto, muy oscuro y muy triste. Me recordó mucho a aquellos históricos que narran como los conquistadores asesinaban a los nativos solo porque no lograban comunicarse, entenderse, los unos a los otros.

Desolador.

"Si encontráramos la pintura rupestre más antigua del mundo, Von der Stadt, probablemente dirías que no es más que un tonto dibujo de un búfalo. ¿No lo ves? Es antiguo. Es historia. Es lo que queda de una civilización y un planeta que pereció hace casi medio milenio".

George escribió estos cuentos hace más de cuarenta años, y aún así todo lo que critica, todo lo que expone sigue vigente. Eso me fascina y entristece en proporciones idénticas.

En fin, les recomiendo ampliamente esta antología. Es impecable, no puedo utilizar otra palabra, ya que incluso cuando no finalicé un relato, todo me pareció perfecto.

La adoré.


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Viajeros de la noche

El genio inagotable del autor nos ofrece aquí clásicos como «La ciudad de piedra», «Esa torre de cenizas» o la novela corta «Viajeros de la noche», cuya atmósfera inquietante rodea a la tripulación de una nave controlada por un misterioso viajero, en una expedición para hallar a los volcryn, esa mítica raza de nómadas interestelares que nadie ha visto nunca.

4 comentarios:

  1. Me la vuela un poquitín que este hombre siga publicando cuentos y cuentos y aún no termine Game of Thrones :(( Pero gracias por la reseña! Saludos desde Colombia <3

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    1. Como aclara varias veces la reseña, escribió estos cuentos hace cuarenta años, como treinta antes de publicar Juego de tronos, no ahora

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  2. Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

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    1. Ay, perdóooon. Se me fue el dedo y borré tu comentario.

      Pero como me llegan por mail, pude recuperarlo. Así que lo pego por aquí:


      Lecturas Drew Fields ha dejado un nuevo comentario en su entrada "Una canción para Lya de George R.R. Martin":

      Me vais a tachar de loca, pero creía firmemente que este señor solo había escrito Juego de Tronos... En fin, vivo en mi mundo de arcoíris...
      No he leído nada del autor, y la verdad, el género que suele tratar no me llama nada, así que no se si le leeré :)

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