¡Hola, hola!
¿Cómo andan, mis pequeños? Yo sin poder creer que estoy blogueando (me traicionó el inconsciente y casi pongo "estoy robando", porque estaba pensando en esta escena de Los Simpsons. Ojalá no me hubiera dado cuenta, así ustedes no entendían nada, jajaja).
Durante los últimos dos meses, tuve muchas ideas para entradas, pero ni la más mínima fuerza de voluntad para escribirlas. Por muchas cosas, esas que nos afectan a todos, una antipatía generalizada ante la vida y, principalmente, porque la última vez que blogueé, fue literalmente el último día de vida de mi abuela.
Mi abue fue mi persona preferida en este mundo, la que me crió y por quien soy quien soy. Así que el duelo es pesado y la extraño mucho, pero estoy tranquila. Porque ella se fue rodeada de amor y porque pude estar a su lado hasta el final, pude despedirme de ella y decirle que la amaba y agradecerle por todo, todo, todo.
Siempre hagan lo que les sale de las tripas con quienes aman. Siempre. Aunque los demás no lo entiendan. La tranquilidad y la paz de alma que te queda cuando siempre estuviste y siempre hiciste lo que sentías, es impagable y el único consuelo que tengo en este momento.
En fin, quería mencionarlo porque ella me heredó el amor por los libros y las palabras, y porque estaba más orgullosa que yo de este blog y todo lo que me trajo. Así que no podía dejar de hacerlo ❤
Ahora me voy a sonar los mocos y pasemos a lo que nos compete:
A esta entrada la inspiraron algunos vídeos de YT orientados al minimalismo, me encantan, me relajan y mientras miraba me di cuenta de que estaba haciendo la lista mental de cosas que yo ya no compro, especialmente en el ámbito de los libros.
Dos cosas a tener en cuenta antes de empezar:
-Para mí el valor de los libros es intrínseco. Viene de su contenido y de mi experiencia con él, no con el objeto. Amo los libros al punto que les dedico mi vida y lo saben, pero los objetos son solo eso para mí si no están ligados a algo más, a algo emocional. Por lo tanto no creo en la reverencia a los libros solo por ser libros. Si algo sobra en este mundo son libros, y muy, muy pocos merecen nuestra pleitesía. ¿Cuáles? Eso es subjetivo. Depende de cada uno de nosotros y eso es mágico.
-A diferencia de muchos lectores, no sueño con una biblioteca inmensa. En mis estantes solo hay libros que significan algo para mí, que son especiales, que me gustaron mucho o son de autores que amo. Por eso con el correr de los años doné al rededor del 80% de mis libros y todavía tengo muchos más para dar. No es que no los valore, sino que pocas cosas me enferman más que un libro juntando polvo que nadie leerá jamás. No me gusta acumular, y mucho menos lo que sé que no voy a usar cuando alguien más lo puede disfrutar.
Aclarado esto y para no repetirme mil veces en la lista, empecemos:
-Novedades o libros de moda para reseñar que no me interesan:
A esta locura la hacía más que nada cuando empecé con el blog, libro que estaba de moda, libro que compraba para reseñar. Muchas veces no me llamaban del todo la atención, pero los compraba igual "para ver qué onda" y poder hablar del librete de moda como todo el mundo. Esto paró en parte cuando empezaron a colaborar editoriales conmigo, pero hace al rededor de dos años que ya no acepto colaboraciones (casi no leo ni reseño, no puedo ser tan ladri y ya saben qué opino de acumular) y hace todavía más tiempo aún que no compro ningún libro si no me llama la atención. No me importa si está de moda, si lo recomienda Emma Watson o la reina de Inglaterra (prácticamente la misma persona, para mí). Si no me llama, no lo compro.
-Cajas literarias:
Amo las cajas literarias. Las amo. Hubo una época en la que compraba muchísimas.
Pero hay una triste verdad: utilizo un ítem o dos de los que traen (generalmente las tazas y las velas) y a los demás jamás lo vuelvo a tocar. Incluido el libro. Me di cuenta de eso, de que JAMÁS leo los libros que traen.
Básicamente noté que las compraba por unos segunditos de placer al descubrir que traían y después si te he visto no me acuerdo.
Tengo un cajón lleno de cosas que me vinieron en cajas literarias. Realmente creo que no amerita que las siga comprando. Especialmente cuando casi todas tienen la opción de comprar los objetos por separado después. Me parece mucho más lógico y coherente para personas como yo.
-Libros en oferta, promociones y 2x1:
Ley de la laif: nada te hace comprar más cosas que no necesitás que las ofertas y los 2x1. NADA. No estás ahorrando, porque no pensabas comprarlo. Solo lo comprás porque está TAN BARATO:
Calle Corrientes y los stands de saldos de la Feria del libro son los culpables de que yo tuviera montañas de libros comprados en oferta sin tocar y que no podían interesarme menos. ¿Me van a decir que ustedes jamás se pusieron a revolver en una pila para ver qué más llevar porque si compraban un libro, ese único que les interesaba, les salía $200, pero había promo de 3x$500 y TENÍAN que "ahorrarse" esos $100?
En las librerías de saldo hay JOYAS, pero yo aprendí a comprar solo el que quiero y no "aprovechar" las ofertas. ¿Qué puedo decir? Pagar $500 por un libro que quiero y llevarme "de regalo" dos que no me interesan, no me parece negocio. Te pago los $200 que ya es un regalo y, a los otros, pobrecitos, que se los lleve alguien más.
-Libros digitales en oferta o gratis:
Esto es básicamente lo mismo que en el punto anterior, nada más que en píxeles: con el tema de las ofertas de Amazon o de los libros gratuitos por x tiempo, tengo el Kindle LLENO de libros que descargué de impulsiva y no voy a leer nunca, nunca jamás.
Yo consumo mucho libro digital, pero prefiero adquirir solo los que realmente sé que voy a leer. Casi siempre en el momento que voy a leerlos. De hecho, ahora con Scribd (pueden unirse gratis por acá), ya ni siquiera estoy comprando directamente, hace meses que solo leo en digital, gratis y legal.
-Post its, especialmente de plástico
Esto tiene dos motivos:
-Primero, de un tiempo a esta parte eliminé prácticamente por completo el uso de plástico de mi vida. Creo mucho en el impacto de los pequeños actos individuales de ecología. A la larga, son los que realmente generan hábitos saludables para el planeta. Si les interesa, hablé de eso por acá.
Entonces, ¿habrá algo más al pedo que usar pedacitos de plástico para esto? Nop. Para mí no.
-Segundo, en una época, hablo de diez años atrás aproximadamente, era RE DIFÍCIL conseguir "banderitas", post-its, como les digan. De cualquier material. Vendían en pocas librerías y a precios desorbitantes. Entonces en el barrio chino empezaron a traer muy tímidamente, y yo cada vez que iba compraba varios paquetes si conseguía. También después adquirí un set de papel que traía miles. Hoy por hoy, todavía tengo stock suficiente para que varias generaciones de mis descendientes los usen.
Y aún así, todavía cuando entro a una librería y veo baratos tengo que pelear con el impulso de llevar. Pero me contengo.
-Las ediciones ilustradas de Harry Potter
Hace unos años compré el primero, más que nada subida a la ola del marketing y el fanatismo, y me dije mil veces que me encantaba y lo necesitaba... pero la verdad que no. Nunca me gustaron mucho los libros objeto, el formato de este es tosco, no cabe en mis estantes y queda feo ya que rompe con la armonía del orden. Y, aunque el arte es bonito, tampoco me enloquece. Dudo haberlo abierto más de dos o tres veces para alguna foto. Podría vivir sin él.
Son ediciones costosas que no disfruto ni necesito. No compré el resto y no los voy a comprar.
-Señaladores (marcapáginas)
Entre la tradición con una amiga de todas las Ferias del libro regalarnos media docena de imantados, los promocionales, los que vienen en cajas literarias, los que me han ido regalando ustedes, los que he ido comprando a emprendimientos literarios y así, tengo dos cajones y una valijita llena de señaladores y me da pena usarlos.
Ni tengo que explicar por qué ya no compro más.
-Libros de Harry Potter
Edición de Harry Potter que salía, edición que esta chica empezaba a comprar. Tengo la saga en tres idiomas y tres, cuatro o cinco ejemplares de cada libro (menos del último, de ese tengo uno solo. Alguien va a ver mi colección y se le va a zafar un tornillo). Hace mucho que decidí que BASTAAAAAAAA. Porque es un bombardeo constante de nuevas ediciones, las empiezo a comprar, son costosas, jamás las termino y ya no tiene sentido.
Hoy por hoy, se le suma que ya no quiero darle mi dinero a Rowling. Sé que ella no va a dejar de ser millonaria porque yo ya no compre sus libros ni pague por ver sus películas, pero yo elijo no apoyar de ninguna manera a alguien que ha sido tan cruel y dañina con una comunidad TAN vulnerable. No pasa por cómo la afecta a ella, sino por mi paz mental. (En Twitter ya me mandaron a quemar mis libros por esto, me trataron de tarada e inculta, hasta me dieron clases de Literatura. No sean como esos giles. Y hagan lo que se les cante con su dinero y paz interior. Yo elijo no regalarle ninguna de esas dos cosas a JKR, por más fan de Harry Potter que sea).
Al que viene le voy a meter un subtitulo porque esto es más polémico aún:
-Libros físicos:
Como ya les dije, me gusta tener en físico libros que realmente tienen un valor especial para mí. Y eso hace rato que se empieza a notar en mis adquisiciones. Este año compré solo un libro físico: Nuestra parte de noche de Mariana Enríquez, una de mis autoras nacionales preferidas. Después, todo en digital, y como ya mencioné, mucho Scribd. Muchísimo.
Mecánicamente hablando, me da igual leer en digital o físico. No tengo preferencia, realmente.
Sí, sí, los ebooks no tienen ese olorcito glorioso. Pero, para mí, no es motivo suficiente para acumular montañas de libros que voy a leer una vez y nunca más.
Así que cada vez mis compras son más selectivas y me hacen más feliz, porque solo compro libros que realmente quiero tener, tocar, ver. Incluso libros que ya leí y amé. Los de moda y los de ver qué onda, todos en ebook.
(Sé que ahora se llena de comentarios de "sí, pero el olorcito. Sí, pero la textura. Sí, pero pasar las páginas" y es absolutamente respetable, yo era igual hasta que mi Kindle se volvió el amor de mi vida, pero no me hagan bullying ❤).
¿Cómo andan, mis pequeños? Yo sin poder creer que estoy blogueando (me traicionó el inconsciente y casi pongo "estoy robando", porque estaba pensando en esta escena de Los Simpsons. Ojalá no me hubiera dado cuenta, así ustedes no entendían nada, jajaja).
Durante los últimos dos meses, tuve muchas ideas para entradas, pero ni la más mínima fuerza de voluntad para escribirlas. Por muchas cosas, esas que nos afectan a todos, una antipatía generalizada ante la vida y, principalmente, porque la última vez que blogueé, fue literalmente el último día de vida de mi abuela.
Mi abue fue mi persona preferida en este mundo, la que me crió y por quien soy quien soy. Así que el duelo es pesado y la extraño mucho, pero estoy tranquila. Porque ella se fue rodeada de amor y porque pude estar a su lado hasta el final, pude despedirme de ella y decirle que la amaba y agradecerle por todo, todo, todo.
Siempre hagan lo que les sale de las tripas con quienes aman. Siempre. Aunque los demás no lo entiendan. La tranquilidad y la paz de alma que te queda cuando siempre estuviste y siempre hiciste lo que sentías, es impagable y el único consuelo que tengo en este momento.
En fin, quería mencionarlo porque ella me heredó el amor por los libros y las palabras, y porque estaba más orgullosa que yo de este blog y todo lo que me trajo. Así que no podía dejar de hacerlo ❤
❤❤❤
Ahora me voy a sonar los mocos y pasemos a lo que nos compete:
COSAS (LITERARIAS) QUE YA NO COMPRO
A esta entrada la inspiraron algunos vídeos de YT orientados al minimalismo, me encantan, me relajan y mientras miraba me di cuenta de que estaba haciendo la lista mental de cosas que yo ya no compro, especialmente en el ámbito de los libros.
Dos cosas a tener en cuenta antes de empezar:
-Para mí el valor de los libros es intrínseco. Viene de su contenido y de mi experiencia con él, no con el objeto. Amo los libros al punto que les dedico mi vida y lo saben, pero los objetos son solo eso para mí si no están ligados a algo más, a algo emocional. Por lo tanto no creo en la reverencia a los libros solo por ser libros. Si algo sobra en este mundo son libros, y muy, muy pocos merecen nuestra pleitesía. ¿Cuáles? Eso es subjetivo. Depende de cada uno de nosotros y eso es mágico.
-A diferencia de muchos lectores, no sueño con una biblioteca inmensa. En mis estantes solo hay libros que significan algo para mí, que son especiales, que me gustaron mucho o son de autores que amo. Por eso con el correr de los años doné al rededor del 80% de mis libros y todavía tengo muchos más para dar. No es que no los valore, sino que pocas cosas me enferman más que un libro juntando polvo que nadie leerá jamás. No me gusta acumular, y mucho menos lo que sé que no voy a usar cuando alguien más lo puede disfrutar.
Aclarado esto y para no repetirme mil veces en la lista, empecemos:
-Novedades o libros de moda para reseñar que no me interesan:
A esta locura la hacía más que nada cuando empecé con el blog, libro que estaba de moda, libro que compraba para reseñar. Muchas veces no me llamaban del todo la atención, pero los compraba igual "para ver qué onda" y poder hablar del librete de moda como todo el mundo. Esto paró en parte cuando empezaron a colaborar editoriales conmigo, pero hace al rededor de dos años que ya no acepto colaboraciones (casi no leo ni reseño, no puedo ser tan ladri y ya saben qué opino de acumular) y hace todavía más tiempo aún que no compro ningún libro si no me llama la atención. No me importa si está de moda, si lo recomienda Emma Watson o la reina de Inglaterra (prácticamente la misma persona, para mí). Si no me llama, no lo compro.
-Cajas literarias:
Amo las cajas literarias. Las amo. Hubo una época en la que compraba muchísimas.
Pero hay una triste verdad: utilizo un ítem o dos de los que traen (generalmente las tazas y las velas) y a los demás jamás lo vuelvo a tocar. Incluido el libro. Me di cuenta de eso, de que JAMÁS leo los libros que traen.
Básicamente noté que las compraba por unos segunditos de placer al descubrir que traían y después si te he visto no me acuerdo.
Tengo un cajón lleno de cosas que me vinieron en cajas literarias. Realmente creo que no amerita que las siga comprando. Especialmente cuando casi todas tienen la opción de comprar los objetos por separado después. Me parece mucho más lógico y coherente para personas como yo.
-Libros en oferta, promociones y 2x1:
Ley de la laif: nada te hace comprar más cosas que no necesitás que las ofertas y los 2x1. NADA. No estás ahorrando, porque no pensabas comprarlo. Solo lo comprás porque está TAN BARATO:
Calle Corrientes y los stands de saldos de la Feria del libro son los culpables de que yo tuviera montañas de libros comprados en oferta sin tocar y que no podían interesarme menos. ¿Me van a decir que ustedes jamás se pusieron a revolver en una pila para ver qué más llevar porque si compraban un libro, ese único que les interesaba, les salía $200, pero había promo de 3x$500 y TENÍAN que "ahorrarse" esos $100?
En las librerías de saldo hay JOYAS, pero yo aprendí a comprar solo el que quiero y no "aprovechar" las ofertas. ¿Qué puedo decir? Pagar $500 por un libro que quiero y llevarme "de regalo" dos que no me interesan, no me parece negocio. Te pago los $200 que ya es un regalo y, a los otros, pobrecitos, que se los lleve alguien más.
-Libros digitales en oferta o gratis:
Esto es básicamente lo mismo que en el punto anterior, nada más que en píxeles: con el tema de las ofertas de Amazon o de los libros gratuitos por x tiempo, tengo el Kindle LLENO de libros que descargué de impulsiva y no voy a leer nunca, nunca jamás.
Yo consumo mucho libro digital, pero prefiero adquirir solo los que realmente sé que voy a leer. Casi siempre en el momento que voy a leerlos. De hecho, ahora con Scribd (pueden unirse gratis por acá), ya ni siquiera estoy comprando directamente, hace meses que solo leo en digital, gratis y legal.
-Post its, especialmente de plástico
Esto tiene dos motivos:
-Primero, de un tiempo a esta parte eliminé prácticamente por completo el uso de plástico de mi vida. Creo mucho en el impacto de los pequeños actos individuales de ecología. A la larga, son los que realmente generan hábitos saludables para el planeta. Si les interesa, hablé de eso por acá.
Entonces, ¿habrá algo más al pedo que usar pedacitos de plástico para esto? Nop. Para mí no.
-Segundo, en una época, hablo de diez años atrás aproximadamente, era RE DIFÍCIL conseguir "banderitas", post-its, como les digan. De cualquier material. Vendían en pocas librerías y a precios desorbitantes. Entonces en el barrio chino empezaron a traer muy tímidamente, y yo cada vez que iba compraba varios paquetes si conseguía. También después adquirí un set de papel que traía miles. Hoy por hoy, todavía tengo stock suficiente para que varias generaciones de mis descendientes los usen.
Y aún así, todavía cuando entro a una librería y veo baratos tengo que pelear con el impulso de llevar. Pero me contengo.
-Las ediciones ilustradas de Harry Potter
Hace unos años compré el primero, más que nada subida a la ola del marketing y el fanatismo, y me dije mil veces que me encantaba y lo necesitaba... pero la verdad que no. Nunca me gustaron mucho los libros objeto, el formato de este es tosco, no cabe en mis estantes y queda feo ya que rompe con la armonía del orden. Y, aunque el arte es bonito, tampoco me enloquece. Dudo haberlo abierto más de dos o tres veces para alguna foto. Podría vivir sin él.
Son ediciones costosas que no disfruto ni necesito. No compré el resto y no los voy a comprar.
-Señaladores (marcapáginas)
Entre la tradición con una amiga de todas las Ferias del libro regalarnos media docena de imantados, los promocionales, los que vienen en cajas literarias, los que me han ido regalando ustedes, los que he ido comprando a emprendimientos literarios y así, tengo dos cajones y una valijita llena de señaladores y me da pena usarlos.
Ni tengo que explicar por qué ya no compro más.
-Libros de Harry Potter
Edición de Harry Potter que salía, edición que esta chica empezaba a comprar. Tengo la saga en tres idiomas y tres, cuatro o cinco ejemplares de cada libro (menos del último, de ese tengo uno solo. Alguien va a ver mi colección y se le va a zafar un tornillo). Hace mucho que decidí que BASTAAAAAAAA. Porque es un bombardeo constante de nuevas ediciones, las empiezo a comprar, son costosas, jamás las termino y ya no tiene sentido.
Hoy por hoy, se le suma que ya no quiero darle mi dinero a Rowling. Sé que ella no va a dejar de ser millonaria porque yo ya no compre sus libros ni pague por ver sus películas, pero yo elijo no apoyar de ninguna manera a alguien que ha sido tan cruel y dañina con una comunidad TAN vulnerable. No pasa por cómo la afecta a ella, sino por mi paz mental. (En Twitter ya me mandaron a quemar mis libros por esto, me trataron de tarada e inculta, hasta me dieron clases de Literatura. No sean como esos giles. Y hagan lo que se les cante con su dinero y paz interior. Yo elijo no regalarle ninguna de esas dos cosas a JKR, por más fan de Harry Potter que sea).
Al que viene le voy a meter un subtitulo porque esto es más polémico aún:
COSAS QUE YA CASI NO COMPRO
-Libros físicos:
![]() |
| Ustedes rai nau :P |
Como ya les dije, me gusta tener en físico libros que realmente tienen un valor especial para mí. Y eso hace rato que se empieza a notar en mis adquisiciones. Este año compré solo un libro físico: Nuestra parte de noche de Mariana Enríquez, una de mis autoras nacionales preferidas. Después, todo en digital, y como ya mencioné, mucho Scribd. Muchísimo.
Mecánicamente hablando, me da igual leer en digital o físico. No tengo preferencia, realmente.
Sí, sí, los ebooks no tienen ese olorcito glorioso. Pero, para mí, no es motivo suficiente para acumular montañas de libros que voy a leer una vez y nunca más.
Así que cada vez mis compras son más selectivas y me hacen más feliz, porque solo compro libros que realmente quiero tener, tocar, ver. Incluso libros que ya leí y amé. Los de moda y los de ver qué onda, todos en ebook.
(Sé que ahora se llena de comentarios de "sí, pero el olorcito. Sí, pero la textura. Sí, pero pasar las páginas" y es absolutamente respetable, yo era igual hasta que mi Kindle se volvió el amor de mi vida, pero no me hagan bullying ❤).
❤❤❤
Y esas son algunas cosas literarias que ya no compro. Porque ya no las necesito, quiero, me gustan, etc, etc.
Claro está, esto es subjetivo. Son cosas que YO ya no compró. Son impresiones MÍAS. No está mal adquirir nada de todo esto y todo el mundo es libre de hacer lo que guste con su dinero.
¿Ustedes? ¿Qué cosas han dejado de consumir últimamente?
¡Nos leemos cuando nos leamos!



















